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La televisión dijo:

La televisión dijo: Autosecuestro, Tour de France

Yo le dije: Un dúo de pésimos criminales se dedican a proponerle auto-secuestros a la gente que conocen, pero lo quieren hacer en bicicleta -no en una minivan-.


La televisión dijo: Los mejores goles de las copas mundiales, Andrómeda

Yo le dije: Salen a la venta los boletos para el partido inaugural de la Copa Mundial 2026, en Ciudad de México y una joven universitaria llamada Andrómeda quiere regalarle a su novia boletos para asistir al estadio, al no tener dinero decide aceptar la propuesta del auto-secuestro, confiada en que sus padres pagarán el rescate.

Afuera de la escuela, a plena luz del día, dos hombres vestidos de negro y con pasamontañas -sin armas- se acercan a Andrómeda en una bicicleta. Uno de ellos la sujeta y la obliga a subir, pero ahora no caben los tres en la misma bicicleta, por lo que el conductor se tiene que ir casi de pie pegado al manubrio, Andrómeda sentada en el asiento y el otro tipo va subiéndose y bajándose a correr detrás de la parte trasera -riéndose y llamándose por sus nombres reales-, ante la mirada atónita de la gente en la calle.


La televisión dijo: Sentencia previa, el orgasmo femenino

Yo le dije: Un programa clasificado del gobierno mexicano ha desarrollado métodos de precognición, aplicado a la prevención de crímenes, por lo que ya había un policía esperándolos unas cuántas calles más adelante del campus, el oficial va en bicicleta, sin embargo ellos van tan lento y con tantos problemas que incluso es más fácil para él seguirlos a pie. El asiento rasposo de la bicicleta y la falda corta de Andrómeda tienen un encuentro muy particular y placentero al ir friccionándose durante el ajetreado camino. Andrómeda responde al interrogatorio del policía en estado de total satisfacción.


La televisión dijo: Gremlins, Blink-182

Yo le dije: ¿Qué se supone que haga con eso para el final?

El destino se quedó corto esta vez, tu sonrisa se desvanece en el verano.

Y dejé que se escaparan en la bicicleta.

Y Andrómeda seguía de lo más contenta.