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Santa Cecilia

Vienen caminando a la fiesta de Santa Cecilia, con su quincena rota y alcohol corriendo por sus venas.
Van pasando a cambiar sus derechos primordiales, por un lugar en la fila que tal vez ganen hoy.
Voy sonriendo a las mujeres de Salta Cecilia, con su brincolín gastado que rechina, chinga y chinga.
Vas llegando tarde a que tu pueblo te aclame, echando cuetes, quemando voces de la medianoche.
Vamos pastores al corral de nuestros amores, a Canta Sexylia, rezando un salmo para que no tiemble.

Va apareciendo la virgencita de las orejas, con sus milagros gentrificados / 2.0 @#_(locked:true)