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Muñecas entre las ramas

Tu ritual es aburrido, carente de objetivo. Tu muñeca es de plástico chino. Tu vudú está trastornado, pasado de sincretismo. Y no entiendo para qué ponérmelo en el camino. En mi paseo del domingo.

Tu satán es un imperio, decadente y no muy frío. Mi termo es del Miniso. Tu oiija analfabeta, tu mensaje mal escrito. Y no entiendo para qué lo encuentro a mitad de mi andar matutino. Yo no creo en el café que sepa bien estando frío.