El progreso ha descendido significativamente. El espécimen 80
presenta deficiencia congénita conservada y transmitida. Parece una
broma cósmica en la carrera internacional por el advenimiento de un
ser supremo. Pero lo que fuera ficción de terror espacial y horror
corporal, constituye ahora nuestra mística, devoción y fe.
En
los primeros tiempos había muchos opositores por motivos de
conciencia sobre los aspectos éticos y religiosos de la inseminación
artificial demoníaca. Pero ahora, las ventajas han quedado
demostradas con tanta claridad, que la mayoría de las parejas
casadas consideran que es más moral tratar de tener un hijo de
superior calidad anticrística que correr el riesgo de reproducir los
defectos que puedan existir en un querubín deforme.
La
inseminación artificial demoníaca fue justificada en términos de
la reencarnación y de la teoría del karma. Sugiriendo la
posibilidad de hacer reencarnar a Cristo en una de esas fecundaciones
y hacer de su destino ser la propia figura adversaria del Anticristo.
Llevando en sí, el plasma germinal absoluto.
Aquí
en el banco central de linajes superiores esperamos a que esa
herencia llegue a ser transmitida.