Respondiendo al reclamo abierto de Mercado Libre. Un vendedor chino
está fingiendo no entender cuál fue el problema. Y me pregunto si
vale la pena seguir con esto. Si al menos voy a utilizar ese producto
en las circunstancias que imaginé al ordenarlo. Disfraz de reno para
un perro que todavía no tengo. O si esta es la crónica de una
muerte anunciada. De ser así alguien, podría lucrar con ese
sentimiento. Comercializar en un segmento específico de usuarios la
emoción de saber que ni la compra, ni el reclamo, ni la entrega a
tiempo, ni la persona a la que buscar impresionar con tu baratija
valen ya nada para ti. Contradicción, paradoja, ironía. Cómo le
compras si ya no perteneces al sistema. Has tachado tu existencia
como ciudadano funcional, creyente en las dinámicas sociales,
económicas, políticas. ¿En dónde adoptan perros los hombres
tachados? ¿Y la X flota sobre mi cabeza, o parpadea una alerta en
sus teléfonos? Que les advierte que soy de los que pelean con los
chinos en la sección de comentarios. Que ya no sigo vivo. Que nunca
entendí. Reclamo abierto como el cielo en un ciclo de trineos
jalados por Equis el cachorri. En vísperas de Navidad. O tal vez
solamente no era un buen día para esperar el amanecer frente a la
computadora.