No sabe cuidarse, ella se ha olvidado. En el cine la película cuenta su historia, alternativa como la verdad cuando algo en su interior lo quiere ver todo manipulado. Y ahora abre sus ojos ante la posibilidad, real, de haberse contagiado. Epidemia de mitomanía, servida en un vaso de café express. No sabe cuidarse, la bebida se le ha enfriado. En los libros cuenta otra mentira, subjetiva como todas las experiencias de vida en este mundo. Y ahora abre las puertas ante el porcentaje abrumador. Epidemia de estadística, endulzada como una predicción del comportamiento humano. Sabe cuidarse, ella nunca olvida lo que ya tiene aprendido. En la música, las letras cantan sus errores, tras el arrepentimiento y la culpa llegan cosas mucho mejores. Y ahora abre los candados del temor, ante una recaída en las salidas fáciles. Epidemia de optimismo, cayendo sobre un buen día que apenas inició.