Esperando la lluvia pasan las horas acaloradas, porque basado en nada me falló el pronóstico del clima. Nubes cada vez más blancas; a ellas les pregunto: ¿les gusta mi suéter? es de jerga.
Esperando la lluvia pero nada más no llega, voy vestido con el único arcoíris que veremos hoy. La tela causa ligera comezón, pero no es un símbolo de incomodarme la imagen que proyecto, es comezón-comezón. Faldas cada vez más cortas; a ellas les pregunto: ¿les gusta mi suéter de jerga? lo compré en la Marquesa.
Me gustó por ser distinto a lo que normalmente usaría. Ese día hacía mucho frío y no tenía nada para cubrirme. Antes de adquirirlo, todavía no podía preguntarle al bosque ni a la neblina: ¿les gusta mi suéter de jerga?
Esperando que vuelva, o se imponga por primera vez, la moda de los suéteres de jerga. Ese día sí va a llover y yo estaré usando otra cosa, o no estaré usando nada en absoluto. Quizá un suéter heredado por mi abuela, de un color que no combine con ningún otro. Porque ella no veía. Abuelitas cada vez más muertas; a ellas les pregunto: ¿les gusta mi suéter de jerga?
Esperando nuestra cita. Si despertaras a mi lado, desvestida ¿lo usarías?
Me gusta mi suéter
de jerga.