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El Neuro-Danqing ha sido activado

1. La naranjera

Entré a una sala de pintura china por error, pero como iba descendiendo contra el tiempo decidí instalarlo ahí mismo. Pensé que estaba vacía. Fue hasta que el programa indicó haberse cerrado en otra ubicación de manera remota cuando me di cuenta que alguien más lo descargó, pero no lo instaló. Ni siquiera debe saber lo que contiene. En todo caso entrará después, cuando ya lo hayamos configurado. Fue arriesgado hacerlo de esa manera, pero sólo así logré evitar ser detectado. Pintura china sobre tela de seda. Sé que entiendes, naranjera. Así que debes interpretar todo el código como si fueran composiciones de bermellón y cian. No te pierdas en la interpretación de los símbolos, concéntrate en el código. No está tan profundo. Busca bajo la tela. Será hermoso, también sabes lo que eso significa. No recuerdo la última vez que había visto algo con belleza. Pero si te pierdes en la estética y en la evocación, no vamos a lograr exprimirlo. Necesitamos el jugo. El Neuro-Danqing ha sido activado. Sabes qué hacer.

2. La subasta

Te digo que les exprimieron hasta la última gota. Estaban conectados a una subasta online de arte antiguo cuando ocurrió el ataque. Había alguien real subiendo y bajando entre los cerebros de estas personas, también de los artificiales. No es un trabajo tan limpio, se nota que llevaba prisa. Pero hay rastros, se puso a hacer otra cosa con el código además de afectar a los postores. Esos indicios son parecidos a las acciones de los artistas-ingenieros. Son comandos sin función. A ellos les gusta hacer poesía con la información. Esa es la pista que tenemos, la apreciación artística. Pero no va a ser fácil entender la evocación de estos crackers. A decir verdad, no recuerdo la última vez que hubo sentimientos involucrados en un delito. Entiendes lo que eso representa para nosotros. Pudieron haberse ocultado en donde sea, técnicamente, en cualquier lugar puede haber belleza. Una vulnerabilidad en el sistema. A nadie se le había ocurrido entrar desde los sentimientos, pero tampoco es el plan perfecto. No es imposible encontrarlos, también hay programación en lo abstracto.

3. La belleza

Lo que buscan es información en estado puro. Le dicen jugo, pero por supuesto no es como tal líquido cefalorraquídeo; no hay valor en eso. Hubo un rumor, casi alquímico, decían que intentaron convertir código en materia. Aunque todo lo que existe se puede interpretar como información, no hay modo de extraerlo del vacío, ni de manifestarlo a partir de la nada. Por otro lado están esas historias morbosas sobre crackers bebiéndose los jugos de tu cerebro. Supongo que hay gente que disfruta pagar su derecho a la ignorancia; viven conectados y no preguntan cómo funcionan las cosas. Los mismos que coleccionan piezas vacías. Ahora, esto que pasó fue interesante. Escondieron un programa entre los archivos de las piezas de arte, encriptado de tal manera que era necesario poseer conocimiento de los estilos más antiguos de pintura china para ir descifrándolo, pero el propio código exigía perderte en la contemplación, usar las conexiones neuronales que se producen al apreciar algo estético, subjetivo. La naranjera se pudo haber perdido en el proceso, pero logró entrar a la subasta, de ahí a los postores y de ahí a su información personal para todo tipo de crímenes digitales. Pero es bastante romántico. Probablemente sea la única persona que haya experimentado la belleza del arte en siglos. Casi que no me dan ganas de ayudarles a atraparla.