
“La teoría del todo” debería llamarse “La teoría de nada”. Una teoría del todo no es tan interesante como una teoría de la nada. El todo, por muy complejo que pueda ser, es describible. La nada puede parecer simple, pero es impensable. El enfoque es incorrecto: una teoría de todo lo que hay -cómo funciona el universo-, no de por qué hay algo -cómo es que existe-. La verdadera teoría imposible no es la del todo, sino la de la nada. Podríamos describir el vacío cuántico, la ausencia de partículas, la energía mínima. Pero seguiría siendo algo. La nada radical es científicamente intratable. Para nosotros, el todo es fácil, porque estamos, percibimos. El todo es una extensión de lo que ya conocemos. La nada sería la negación total de las condiciones que hacen posible conocer. Si desaparece el tiempo, el espacio, la conciencia. Entonces nadie observa, nadie piensa, no hay pregunta. Ni siquiera puede haber idea de la nada.
Ensayo filosófico
Verso en fuga
Desde el razonamiento conceptual
hacia una zona sensorial
Como el escalofrío oculto
obsceno
que produce
observar bajo la piel
Vacíos pálidos
produciría
sin esa inversión
la película fotográfica
Incluso en ausencia de cualquier intención irónica.
Felicity Jones
AZnude
y casi corporal
La teoría del casi.