
Jênvöltier conoció a Gkąintzań en la sección de caracteres especiales de mi teclado Gboard y fue, desde el romance más cursi que yo pudiera crear en Notas de Keep, amor a primera vista.
¿Y tú, has tenido un qwertyamor?
No me refiero a cosas tipo: Ella tan Helvética, él tan Comics Sans. Eso es un meme, a lo mucho. Yo estoy hablando del verdadero qwertyamor, ese que quizá, solo las letras escritas conocen. Entonces este texto, como verás, no está dirigido para el lector humano promedio, sino hacia los corazones sensibles de todos los caracteres y símbolos en las fuentes tipográficas habidas y por haber, a un nivel de abstracción distinto al uso de la prosopopeya. Y yo no voy a ser un mamón de mierda que deja fuera a las de Dafont.com por considerarlas inferiores o de mala calidad. Este amor, el qwertyamor, es universal. Y sí, eso va para ustedes en el Diplomado en Producción Editorial de la Facultad de Artes y Diseño en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Así que dime, carácter ¿lo has sentido?
Volviendo a la historia. Jênvöltier tenía predilección por las serifas. Gkąintzań decía que importaba más el grosor que el largo. En eso estoy de acuerdo, como humano que soy y como letra que he sido.
¿O me vas a decir que tú como ser humano nunca te has identificado como carácter escrito? De ser así, que mensx. Porque para eso tenemos la imaginación y los sueños. O los recuerdos y los deseos, o cualquiera de las imágenes no sensibles -o imaginarias-. Suponiendo que tenemos el recuerdo de haber sido, por ejemplo, un Œ en otra de nuestras experiencias de vida y realidades, o el deseo de serlo, quizá a partir de haber leído el presente relato. Lo cual me haría sentir muy halagado. Ve y desea pues, la sensación siamesa de ese signo.
Œ. Francesa, de origen latín. Utilizada en la palabra cœur (corazón). ¡Qué bonito está quedando esto!
Ah, Jênvöltier & Gkąintzań. Qué difícil hablar sobre su amor sin humanizarlos. Pero es para nosotros el qwertyamor, un amor abstracto. Estamos limitados en nuestra percepción a través de los sentidos, que no podemos cogernos a una contraforma, besar las ligaduras, deslizar hasta el glifo, más espuela, hasta la transversal. Por tratar de ponerlo en términos simples, porque ni siquiera se trata de contacto físico. Y aquellos dos se querían, sí, pero por supuesto que también lo hacían hasta sin papel. En donde les agarrara.
Prometí no ser un mamón de mierda, pero creo que me es inevitable. Me citaré a mí mismo a continuación:
Winona Forever
Una vez soñé que era las letras borradas del tatuaje que Johnny Depp tiene en el brazo.
Era la N.
Era la A.
Fabián López Mendoza, en Sueño en texto. 2021
Ni les pregunto si quieren más blasfemia editorial o más erotismo tipográfico, porque ya sé que el cuento cachondea sabroso. La escena final es muy explícita.
À Á Â Ã Ä Å Æ Ç È É Ê Ë Ì Í Î Ï Ñ Ò Ó Ô Õ Ö Ø Œ Ù Ú Û Ü Ý Ÿ à á â ã ä å æ ç è é ê ë ì í î ï ñ ò ó ô õ ö ø œ ù ú û ü ý ÿ Æ æ Œ œ IJ ij ff fi fl ffi ffl. À á œ Û Ë î Ç ä Œ Ý ù fi Æ ò ì â fl Ñ Ü ê ø Í æ ÿ Ô È œ Ì Õ ï Å ff ö Ú ç Ÿ û Ò ë Î æ Ó ñ É ü ffi Ù à ô Í ë Ð .
Jênvöltier: ¿ Æ ò ì â fl Ñ Ü ê ø Í ?
Gkąintzań: Ë Ì Í Î Ï Ñ Ò Ó Ô Õ...
Jênvöltier & Gkąintzań: ¡ ff ö Ú ç Ÿ û Ò ë Î æ Ó ñ É !
Ü ê ø Í æ ÿ Ô È Ò ë Î æ Ó Ø Œ Ù
Ü ê ø Í æ ÿ Ô È Ò ë Î æ Ó Ø Œ Ù