Las pesadillas de tela me envuelven, después de acariciarme suave. Todo el cuerpo. Ya no me pertenece. Ahora es de poliéster. Me sentía seguro, ocultándome bajo las sábanas de todo aquello que es perverso. Pensando que era un sueño. Matrimonial, de composición sintética. De noche. De madrugada de piel desnuda.