
Coreografía para el ballet mecánico:
Se muestran escenas inspiradoras del pasado, experimentando con la dimensión temporal y caleidoscópica de las primeras imágenes en movimiento.
La naturaleza de la luz artificial, la electricidad, es una declaración del deseo. El mimo frenesí rupestre que aprovechaba las condiciones de las llamas en la oscuridad. La inestabilidad de los destellos daba movimiento a las superficies rocosas.
Vórtices para desayunar en la hierba, al ritmo de la vida moderna. El cine era perfecto para el espíritu de cambios rápidos, de almuerzos desnudos. El cine ballet se volvió un paseo, antes de que fuera corrompido. Cuando se propuso en clase vino como un grito desde la parte de atrás en el salón de los rechazados: La primera película sin escenario. Una fusión de superficies, una experiencia del sueño.
Una provocación deliberada contra la realidad y su perturbadora degradación. La fluidez y la transformación pura, sin guion, sin edición.