12.3.26

Capas de Marzo

En jacarandas del mes de Marzo fui resintetizado, consumiendo mi pastel de cumpleaños -gelatina en realidad- percibí la presencia del Programador.


Entre las velas, los globos y el ruido de fondo de una película tailandesa, había algo más. Lo que estaba viendo parecía energía plasmática.
Tenía colores. Flotaba y se movía dispersando el mundo en segmentos. Entonces no era el Programador, era el Experimentador. Él estaba disfrutando ser. Y eso a mí me daba mucha alergia. Alegría, perdón. Por un momento fui el Autocorrector.

Desde las jacarandas del suelo, llovía. Mis recuerdos eran partes de un organismo que respira, siguiendo su evolucion hacia algún estado final que no es Diciembre, que no es el tiempo ni el concepto consciente.

Me percibí Autocreador, pero era muy difícil elegir entre otros tonos que no fueran lilas, púrpuras y morados. Era demasiado poder para un agnóstico escéptico que está bien sin tener todas las respuestas. Siempre y cuando haya más café para la gelatina. Que tal vez sea mousse. Que sabe mejor lo de arriba. O lo de abajo, según la forma en la que te tocó la rebanadita.